Publicado en El secreto de la felicidad

EL SECRETO DE LA FELICIDAD

Volví a escribir en este espacio donde puedo volcar mis pensamientos más íntimos y en el cual me abro y me muestro más vulnerable. Disfruto mucho de hacerlo, pero reconozco que lo tenía abandonado. En esta entrega quiero contarte la razón por la cual estuve tan desaparecida:

Hace tres meses que no te escribo y me da bronca, porque sé que estás del otro lado todos los meses dispuesta a regalarme un ratito de tu tiempo. Me lo reclamaron mucho y encontré miles de excusas para no hacerlo pero, siendo muy sincera conmigo y con vos, lo que realmente pasó es que estos meses no estuve mucho en el presente y eso a mí me saca de foco y me dispersa.   

Créase o no, en lo que va del año donde más estuve –físicamente– hasta el momento, fue en Buenos Aires (dos meses y medio a principio de año). 

El 2022 me encontró “instalada” en Fuengirola (mes y medio), en Almuñécar (un mes), en Málaga (un mes), en Granada (dos meses), en Perpignan (mes y medio) … ¡y hasta tuve tiempo para incluir dos breves visitas (de tan solo días) a Portugal y Dinamarca! 

Lo interesante de moverme tanto es que llegué a la conclusión que este año me costó horrores estar conectada con el presente. Imaginate estar casi dos años viviendo de acá para allá…quieras o no, siempre tenés tus pensamientos en el futuro porque hay que planear el próximo destino y buscar dónde vas a vivir, qué vas a hacer, cómo vas a llegar a ese lugar, etc. 

¿Me canso de moverme tanto? Sí. ¿Lo disfruto? Re. ¿Lo seguiré haciendo por siempre? No lo creo. ¿Es duro estar sola? Por momentos puede serlo, pero para mí siempre va a ser más duro quedarme en un lugar donde ya no me aman o dónde no estoy cómoda. ¿Por qué lo hago si no es 100% disfrute? Porque sé que no todo es color de rosas y ningún lugar es ideal. Ya no busco la perfección en mi vida; me di cuenta de que eso es ir atrás de una zanahoria que nunca deja de moverse.  

Tampoco existe ser feliz los 365 días al año. Para mí la felicidad son pequeños momentos que solamente aparecen cuando estoy 100% en el presente. Ver una pareja de viejitos de la mano, llorar de la risa con una amiga, el olor a algo que me transporte mágicamente a mi infancia… Estas son las cosas, quizás un poco pequeñas, que a mí me dan felicidad. Voy a sonar reiterativa, pero son cosas que seguramente estén alrededor mío todo el tiempo, pero como vivo con el celular en la mano o pensando en el futuro me las pierdo. 

Y hablando de cosas que me ponen contenta… falta muy poco para irnos con mi perr-hijo, Milito, a Argentina. Me estalla el cuerpo de felicidad porque es algo con lo que soñé y estoy pudiendo cumplir.  

Esto no sé si lo conté alguna vez, pero a veces las experiencias de los demás nos sirven y quizás esto te ayude. Hace exactamente dos años agarré lápiz y papel e hice un ejercicio que recomiendo mucho: empecé a diseñar cómo quería que fuera mi vida, sin peros. ¿Qué significa esto? Tenía que escribir mis sueños como si fuera capaz de todo. Mi psicóloga ya me había anticipado que mi cerebro iba a insistir en no ir hacia lo nuevo porque le gusta la seguridad de lo conocido y así fue: me auto boicoteaba sin parar. Fue un ejercicio que me costó hacer porque cuando por ejemplo escribía “quiero vivir en Europa 8 meses al año” rápidamente mi mente me decía “no podés, no tenés pasaporte europeo, los pasajes son carísimos, etc.”  

Así fue como diseñé esa vida soñada que aún no tengo, pero que cada vez estoy más cerca de tener. Hay una frase de Samuel Becket que me gusta mucho que dice “Lo has intentado y has fracasado. No importa. Inténtalo de nuevo y fracasa mejor.”   

Me gusta mirar hacia atrás y darme cuenta que me animé a tomar las riendas de mi vida y a pensar qué quería para mí comprendiendo que me merecía aquello que soñaba. Entendí que si tengo objetivos es más fácil no perderme en el camino y que siempre puedo “fracasar” mejor.  

Me acuerdo que una de las cosas que quería hacer y que hoy estoy logrando era poder trabajar 100% online para poder ir de visita a Argentina cuatro meses al año. Ahí fue cuando me inventé mi trabajo actual de hacer asesorías online de decoración. Para mí, ser expatriada e ir 20 días a Buenos Aires nunca fue suficiente. De chiquita me gustaba jugar al Tetris, pero que la agenda se convierta en ese juego donde las visitas a la gente tienen que encastrar perfectamente es todo lo opuesto a unas vacaciones placenteras.  

En conclusión, no entiendo por qué pasé tantos meses sin escribir por acá. Como dice Pablo Ramos: “que una persona se siente a escribir en este mundo es un milagro, y que se siente a escribir lo que le pasa es un milagro aún más elevado.”   

Si algo de todo esto te resuena o sentís que hay aspectos en tu vida actual que no te tienen cómoda, te recomiendo hacer el ejercicio porque a mí me ayudó en muchos aspectos. Por un lado, me hizo pensar en mí y poder conectarme y concentrarme en mis propios deseos. Además, me hizo darme cuenta de cómo me estaba auto boicoteando con muchas cosas por mis propias creencias y al detectarlas las pude trabajar. Una vez que visualicé esa vida que quería tener, me ayudó a enfocarme en el presente porque empecé a ver todas las cosas que podía hacer en el aquí y ahora y comencé a disfrutar del camino. En definitiva, este ejercicio me dio un gran aprendizaje: pude darme cuenta que el secreto de mi felicidad es estar presente.  

¡Gracias por leerme y estar del otro lado! Para mí que me dediques estos cinco minutos de tu vida ya es un honor. Espero que con mucho esfuerzo y disciplina todo lo que estemos deseando vos y yo se nos cumpla. Sigamos re-descubriéndonos para evolucionar. 

Esta edición se la dedico a mi tío Alec, que con su partida me volvió a enfocar en el presente y me permitió pensar y conectar con las cosas realmente importantes. Él siempre va a ser mi ejemplo de perseverancia. Me enseñó que cuando la vida realmente te cague a palos, si uno quiere puede literalmente volver a empezar de cero y aprender a caminar y a hablar.   

Por: Anastasia Jack

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14 comentarios sobre “EL SECRETO DE LA FELICIDAD

  1. Sos taaan linda persona! Te deseo que la vida te dé todo lo que soñás. Así como vos nos das tu pedacito de vos en cada entrega de la revista. Abrazo enorrme. gracias por todo. Dani

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