Ya les conté mil veces que la decoración de nuestro hogar puede tener un efecto positivo o negativo en nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, un ambiente despejado y luminoso puede dar una sensación de tranquilidad, mientras que un espacio lleno de elementos incompatibles tiene la capacidad de crear estrés e inconformidad, pero hoy te quiero hablar más allá de la paleta de colores, de la iluminación y de los materiales. Hoy quiero hacer hincapié en lo importante que es sentirse bien en las cuatro paredes que llamamos «casa».
Para mí, decorar es algo más que crear ambientes a la moda. Es crear un espacio donde la persona se sienta a salvo, donde la persona tenga ganas de invitar gente y compartir, que sea un espacio que no le de verguenza y que la represente. La decoración del espacio que nos rodea tiene un gran impacto en nuestra calidad de vida. Es así de simple.
Por todas estas razones te invito a que reveas si esas cuatro paredes te representan y si ese espacio te hace sentir feliz cada vez que entrás.
Te dejo las fotos del antes y el después de un dormitorio de una clienta en Bayonne, Francia. Después de mudarse varias veces a distintos lugares le tocó comprarse todos los muebles necesarios para sentirse como en casa. Entendió que era fundamental armar su cuarto y no tener simplemente una cama. No quería gastar mucho porque solamente le queda un año de contrato en esa ciudad y no sabe si seguirá con la vida nómade o si se instalará de una vez por todas.
¡Espero que les guste el cambio!
Anushka.
ANTES:

DESPUÉS:




















