Publicado en Edición noviembre

LOS DUELOS DUELEN

Hoy van a leer una carta que me auto escribí hace un tiempo y hoy adapté. Es una historia real y es mi historia. No soy escritora, pero como dijo Marta Minujín en su libro Tres inviernos en París, “relatar mis vivencias en mi diario es mi antídoto contra la soledad”. Ojalá que no te sientas identificada con todo lo que vas a leer, pero si lo hacés quiero que sepas que desde donde estoy te abrazo muy fuerte y pienso en vos.

   Los duelos duelen. También son personales y únicos. Yo durante mucho tiempo quise negar lo que me pasó hasta que me animé a enfrentar la oscuridad. Permitite vivirlo como puedas, pero sabé que hablar sana.

   Ahora sí, te invito a que me conozcas casi desnuda. No puedo negarte que todo lo que viví me hizo ser quién soy, pero hoy catorce años después, puedo decirte con orgullo que esto es solo un pedacito de mi historia que logré sanar hace rato.

Una carta para la Anita de 14 años:

   Sé que ni en tus peores pesadillas te imaginás que tu vida va a cambiar 180 grados cuando mamá te siente junto a papá y Barbie (mi hermana) y pronuncie las palabras “chicas vengan… con su padre les tenemos que decir algo importante”. Lo que vas a escuchar te va a ensordecer y no creo que esa imagen se borre algún día de tu cabeza. A mamá le diagnosticarán cáncer de pulmón. Antes de que te asustes, lo primero que quiero decirte es que ese dolor enorme que vas a empezar a sentir y que va a pesar durante mucho tiempo, va a sanar. Te lo prometo.

Vas a estar mucho tiempo enojada y una sensación de injusticia te va a acompañar durante varios años. Tus reiteradas preguntas “¿por qué a mí?” que tendrás atragantadas y que te animarás a decir en voz alta a muy pocas personas se van a transformar en amor y un día vas a volver a reír. ¡Te vas a reír un montón! De hecho, aunque hoy esto te parezca imposible, vas a ayudar a muchas personas a que transiten con un poquito más de optimismo ese mismo sendero tan doloroso.

   El camino va a ser duro. No te puedo mentir. En menos de seis meses tu vida va a cambiar para siempre: te vas a volver experta en cambiar pañales al adulto que hace cinco minutos te preparaba un Nesquik porque, como si fuera poco, mamá va a tener un ACV que le va a dejar como consecuencia todo el hemisferio del cuerpo izquierdo inmovilizado. Te vas a sentir sola e incomprendida y vas a levantarte muchas mañanas deseando que todo sea una pesadilla. Será una pesadilla 100% real, pero por suerte eso de sentirte sola va a ser solamente un sentimiento. Vas a estar rodeada de personas que te van a ayudar a levantarte una y otra vez cuando estés tirada en el piso sin más fuerzas para seguir.

  Dar amor te va a salvar. Ese es nuestro secreto. Con tan solo quince años vas a empezar a ir como voluntaria todos los martes a la fundación “Cosechando alegría” y vas a darte cuenta de que hay muchas personas remándola todos los días y que cada uno es responsable de cosechar la suya propia. Te repito: dar amor en todas sus formas te va a liberar.

   Me gustaría no tener que escribirte esto, pero tengo que darte la mala noticia y decirte que, aunque cuando soples las velitas número quince con muchísima ilusión pidiendo que suceda un milagro, lo peor va a suceder. Vas a elegir que solo una amiga te acompañe al entierro y aunque su amistad no dure para siempre, la vas a recordar como una de las personas más importantes de tu vida. Vas a ir vestida con el tapado beige que tu mamá amaba, con una foto de ella en tu panza y esto lo confesarás por primera vez en una carta a tus seguidoras de Instagram. Tu grupo de “las 10” (mis mejores amigas del colegio) no te va a entender y de hecho alguna que otra se va a enojar por tu decisión. Con el tiempo y algunos años de análisis de por medio, vas a empezar a poder ver todo más de lejos y vas a comprender que tu mamá no era solo tuya y que tus mejores amigas también sufrieron la muerte de ella como si fuera su propia madre y vos no las dejaste despedirse como a ellas les hubiera gustado.

   Te vas a pelear con tu hermana dos millones de veces por las cosas más estúpidas y se van a decir las cosas más crueles, pero será siempre tu otra mitad que te banca en todo. El yin y el yang. El Fernet y la Coca Cola. El dúo perfecto para combatir juntas contra el mundo. Nadie te va a defender como ella lo hace desde ese día, a tus seis años cuando intentó cagar a trompadas a ese nene de 9 que te empujó apropósito e hizo que tu pera se abriera una vez más; o esa vez que le dio un cachetazo en el medio del recreo al chico que te gustaba porque la noche anterior se había chapado a otra chica de 3er año en una fiesta de egresados. Pasarán horas y horas juntas hablando en el baño mientras ella se baña en la bañadera y vos sentada en el inodoro le cantarás las mil y una que ella no siempre va a querer escuchar. Te repito: se van a pelear un MONTÓN, pero cuando te vayas a vivir a más de once mil kilómetros de distancia algunos temas se solucionarán. Finalmente va a dejar de usar tu ropa sin permiso y no vas a tener que ponerle más llave al placard. Increíble pero real: se volverán casi mejores amigas. Las largas charlas seguirán situándose muchas veces en el baño mientras ella se baña de inmersión, pero ahora serán a través de una videollamada. ¿Te dije que vas a vivir en Francia?

    Papá a los 4 meses de haber despedido a mamá se va a reencontrar con su primera novia y eso te va a poner los pelos de punta. No, los pelos de punta no. Lo que le sigue a eso. Te va a poner los pelos de punta infinito punto rojo. Con el tiempo vas a entender, y sobre todo, agradecer que ahora tenés una nueva familia ensamblada con quién contar. La felicidad de papá será la tuya también. Te va a costar la libertad repentina, producto de estar a cargo de papá, pero creeme que mamá y papá se ocuparon de enseñarte lo que está bien y lo que está mal. A la libertad te vas a acostumbrar muy rápido. Naciste para ser libre y siempre vas a saber cómo cuidarte sola.

   No va a ser fácil el camino, pero todo esto te va a hacer ser quién sos hoy y vas a estar muy orgullosa de vos. Yo desde el futuro lo estoy…De a poco el dolor va a ir pasando y ya no te vas a acordar de mamá todos los días de tu vida, pero siempre te va a acompañar y va a encontrar esa forma misteriosa en la que se aparece para decirnos que ella está.

Vas a salir un montón y te vas a divertir. Vas a tener sueños y los vas a cumplir. Romperás corazones y también partirán algunas veces el tuyo, pero aunque hoy no lo creas sos muy fuerte. Vas a ser tan fuerte que a veces pensarán que podés con todo, pero esa será una lección para más adelante. Vas a tener que dejar de mostrarte tan dura y más tarde que temprano, vas a aprender a mostrarte vulnerable. Sos sensible y te tenés que amigar con eso.

   Si te preocupa el amor dejame decirte que te relajes. Vas a ser muy afortunada y también exigente. ¿Cómo no serlo si mamá te planchaba el uniforme todas las mañanas de invierno para que salgas de la cama y te pongas algo calentito? Es cierto que tendrás la vara alta, pero es que siempre te enseñaron que el amor es sano o no es. De verdad, quedate tranquila. Solo elegirás a buenas personas, así que no tengas miedo. Confiá y disfrutá.

Antes de despedirme te cuento que vos, tu hermana y tu papá se volverán un trío dinámico de esos inseparables, con la suerte de también contar con el otro trío dinámico (mis hermanos) y ser un sexteto de lujo. Vas a cambiar de profesiones y vas a vivir muchas cosas más que no te las quiero adelantar, pero solo quiero que estés tranquila que vas a levantarte todos los días eligiendo ser muy feliz y que eso te va a salvar.

Te amo y siempre voy a estar cuidándote,

                                                                               Anita ♥️ 30/11/2021

   Esto es un recorte significativo de mi vida privada y por obvias razones dejé afuera muchos detalles. (Sería imposible contarles tantos años de mi vida en una carta cortita). Mi objetivo principal con esto es que si alguien hoy está atravesando por algo tan triste como es hacer un duelo de cualquier tipo, sepa que hay luz al final del camino. El pasado no nos define o al menos eso es lo que yo decidí para mi vida. Siempre se puede volver a empezar. Hablen y pidan ayuda. Yo estoy acá para escucharlas.

   A veces me pregunto si no me expongo demasiado contándoles en primera persona partes tan privadas de mi vida, ¿pero saben qué pasa cuando las personas abren su corazón? Se curan. Te invito a abrir y curar el tuyo.

(En la izquierda van a ver un cartel dónde les permite comentar. Los comentarios son 100% privados y solamente me llegarán a mí, pero no quiero dejar de aclararles que si no me dejan su mail y los envían anónimamente no podré agradecérselos personalmente. ¡Gracias!)

Por Anastasia Jack

En esta edición tan especial quiero presentarles a Maru @maruromano. Vale la pena que la conozcan y la sigan, si es que todavía no lo están haciendo. Tiene más de 27k seguidores en Instagram y a mí me cautivó el día que la vi hablar sobre la prevención del cáncer de mama. Al igual que yo, perdió a su mamá de muy joven. Hay que ser muy valiente para hablar de estos temas en cámara y sin lugar a dudas ella tiene todo mi respeto. Es alegre, divertida y su cuenta es una mezcla perfecta entre cosas ricas, beauty y moda. En esta entrevista nos cuenta quién es y sus consejos para atravesar un duelo.

¿Quién es Maru afuera de las redes?

Soy María, de nacionalidad uruguaya y tengo 30 años. Me gusta decir que soy ciudadana del mundo porque viví más tiempo afuera que en Uruguay. Me gusta mucho conocer distintas culturas y sobre todo elegir el lugar dónde quiero estar en cada momento.

¿Hace cuánto empezaste creando contenido en Instagram? ¿Hoy vivís económicamente 100% de esto?

Siempre formé parte de las redes sociales. Desde muy chiquita hice castings, comerciales de televisión y publicidad como modelo para distintas marcas conocidas. Mi perfil de Instagram en realidad empezó siendo más un portfolio dónde podía mostrar mis trabajos, pero dónde aún no tenía “voz”. Solamente compartía mis experiencias laborales.

En el 2016, me surgió la posibilidad de que una marca grande me eligiera para crear contenido. En ese entonces en Uruguay no era algo muy común, solamente contrataban modelos para hacer publicidad sobre algo. En ese entonces empecé a poder crear contenido diferente desde mi propio punto de vista. Fue alucinante porque yo no tenía en claro qué quería hacer ni lo que me gustaba y esto fue lo que me dio el impulso para buscar cosas en redes sociales, inspiración en Pinterest y mirar afuera qué era lo que se estaba haciendo en el mundo de los creadores de contenido.

Hoy vivo 100% de esto, pero también sigo haciendo trabajos de publicidad y de modelo. Hago lo que me gusta y puedo elegir marcas con las que comparto valores y están alineadas a lo que me gusta. Estoy feliz porque ahora me siento con el poder de decir “no”, que durante muchos años no lo pude hacer.

Tu Instagram es una mezcla perfecta entre alguien que comparte buena onda, recetas, moda y beauty… Se te nota una chica muy disfrutadora de las pequeñas cosas y momentos. ¿Esto siempre fue así? ¿De quién lo heredaste?

Me encanta disfrutar y si hay algo que puedo destacar de mi persona es que me adapto a los cambios. Es una elección de vida. Me tocó vivir cambios en el medio de una vida “bastante programada” (N.d.R: su mamá falleció) y me dije a mi misma “yo tengo que aprender a disfrutar de cada momento y de cada instante”. Me gusta transmitir eso en mis redes y poder ser yo, ya sea compartiendo una receta o alguno de mis cuidados.

En este capítulo hablo acerca de los duelos. Vos, al igual que yo, perdiste a tu mamá de muy joven. ¿Qué consejo le darías a alguien que acaba de perder a una persona importante y está atravesando un duelo?

Para mí hay que vivir las etapas y los procesos que el propio cuerpo les pida. Hay que transitar momentos de angustia, de enojo y de incomprensión. Todo lleva su tiempo. Cada persona lo toma de una forma diferente y ninguna está mal. Hay que permitirse sentir y no censurar las emociones. No somos máquinas.            

¿Cómo se hace para transformar el dolor y enojo?

El dolor y el enojo se transforma cuando aprendemos a ver las cosas de otra manera. Yo estaba muy enojada con la pérdida de mi mamá y me acuerdo como si fuese ayer que estaba en un recital de Calamaro con mi mejor amiga matándome de risa hasta que apareció una vocecita en mi cabeza que me dijo “¿qué haces vos riéndote, si no tenés nada de qué reírte?” Automáticamente me empecé a sentir mal porque sentía que no podía estar pasándola bien si mi mamá acababa de fallecer. A los meses, estaba caminando por la playa, y miré hacia arriba y sentí que mi mamá estaba ahí. Puedo decir que a veces cuando abrazo a las personas siento los abrazos de mi madre. Empecé a encontrar en el mundo externo cosas que al principio no las veía, pero hoy en día las siento muy ella. Nunca me siento sola. Siempre me siento acompañada.

¿Por qué aceptaste esta entrevista?

Acepté esta entrevista porque vos me caes increíble. Amo lo que hacés y la comunidad que tenés. Amo que puedas compartir estos mensajes porque para mí de eso se trata. Las redes sociales no tienen que ser solamente vistas como algo negativo y comercial, sino como una herramienta para lograr este tipo de cosas.            

Te agradezco muchísimo este espacio y que me des la oportunidad de que me conozcan. Como mensaje final me gustaría decir que hay que ser positivo, abrazar a las personas que nos transmiten eso y valorarse el esfuerzo que uno hace para estar mejor y cambiar.

Pueden seguir a Maru en Instagram haciendo click acá.

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