
Básicamente existen dos tipos de pintura, ellos son la pintura al agua o látex y la pintura al aceite o esmaltes. También se dividen según el acabado que tengan, por ejemplo el satinado, el mate y el brillante.
Las pinturas látex y esmalte son generalmente satinadas (tienen una terminación sedosa y son muy prácticas para lavar por ejemplo si tu hijo te pintó la pared), pero las látex satinadas son mejores para paredes y las satinadas esmalte los son para aberturas, por ejemplo. La única contra de la pintura satinada es que tiene un alto nivel de marcación de imperfecciones y si la pared no está en buen estado o no se pintó parejo esto se va a notar. La pintura mate también se consigue en látex y esmalte, estas no dejan brillo.
Generalmente el látex mate se utiliza en paredes, su nivel de marcación de imperfección es bueno, ayuda a disimular muchas imperfecciones y es más económica, pero no es ideal para lavarla. El mate esmalte se usa en aberturas, maderas y metales, por su resistencia.
Las pinturas brillantes son siempre esmaltes y no se usan para paredes, sino que se utilizan para aberturas, maderas y metales. Las pinturas brillantes son un tipo que no decora ni queda muy lindo a la vista, pero es usada en hospitales y escuelas porque son fáciles de lavar y de mantener.
Ahora quedará elegir el color y según tu presupuesto y tu criterio la más adecuada para vos teniendo en cuenta todos los pros y contras que acabás de leer.
Anushka.