
Cada vez somos más los que de a poco nos sumamos a la nueva moda, que yo creo que llegó para quedarse, «eco-friendly». De a poco vamos aprendiendo y vamos incorporando nuevos hábitos y sacando algunas viejas mañas.
Eco friendly significa ‘amigo de la ecología’, es decir, respetuoso con el medioambiente. Se trata de un estilo que emplea tres principios fundamentales: reciclar, reutilizar y reducir.
En definitiva, en mí punto de vista, ser eco friendly requiere encontrar un equilibrio entre el medioambiente, lo social y lo económico. Para mí es clave que estemos dispuestos a abrir la mente y a adquirir nuevos hábitos pero no tomándolo solo como una moda ni yendo a tirar los muebles adquiridos en grandes marcas como Ikea. Al fin y al cabo, eso no sería muy amistoso con el medio ambiente.
¿Es posible la decoración ecofriendly? Yo creo que 100% sí es posible la decoración respetuosa con el medio ambiente. Estas son algunas de mis ideas: (que no significa que si no lo haces todavía tengas malas intenciones con el planeta)
- reemplazá las ventanas y aberturas comunes por ventanas de PVC. (pueden reducir hasta un 50% del consumo de calefacción)
- aprovechá la luz natural y cambiá las bombitas por LED. Con esto no solo reducirás la energía sino también la emisión de CO2 a la atmósfera.
- re-utilizá los canastos de verdulería en vez de comprar los de plástico para ordenar tu alacena.
- reciclá los muebles antiguos. Podés pintarlos, decaparlos o simplemente intercambiarlos entre tu familia y amigos.
- ¿sabías que existen las pinturas a base de leche y minerales? Probálas.
- a la hora de elegir textiles volcate por telas naturales como el algodón o el lino.
- ¿conocés las placas solares térmicas? Apostá por las energías renovables.
De a poco y a paso firme, ir cambiando los viejos hábitos ayudará a que tengamos un mundo mejor.
¿Sabías que según el último informe del Banco Mundial: “Si no se adoptan las medidas adecuadas para el 2050 los desechos a nivel mundial, crecerán un 70 % a los niveles actuales.”?
¡Manos a la obra!